Correspondencias: El gran Gatsby – El prisionero de la avenida Lexington.

La botella de whisky -la segunda- estaba ahora muy solicitada por todos los presentes, excepto Catherine, que «se sentía igual de bien sin necesidad de nada». Tom llamó al portero para encargarle que nos trajera unos famosos sandwiches que constituían, ellos solos, una cena completa.

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